La China López y el arte como forma de militancia cotidiana

Desde la música y la indumentaria, conocé el universo creativo de esta cantora que sigue apostando a sus sueños.
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La China López se define como una enamorada de la militancia cultural. Así como le ocurre con la música, su otra gran pasión es el diseño de indumentaria y el trabajo autogestivo que desarrolla en Chinitxs. En ambos universos —el artístico y el textil— encuentra un mismo desafío: construir desde abajo, con identidad, compromiso y crecimiento colectivo.
Milagros López, conocida artísticamente como La China López, nació y se crio en Pilar, provincia de Buenos Aires. Su primer contacto con el arte estuvo marcado por la crianza de su abuela, donde la expresión artística era parte del juego cotidiano. “Empecé como bailarina. Cuenta mi abuela que cuando me cuidaba, a los tres años, tenía que llevar un grabador para que bailara delante hasta que me cansara”, recuerda entre risas en diálogo con Terraviva.
Su abuela, pianista, fue también quien acercó a La China al canto y al instrumento. Esos primeros estímulos se reforzaron con pequeños gestos que marcaron un camino: un DVD de karaoke que pidió una Navidad en el supermercado, con canciones de Cristian Castro, Julio Iglesias y Paulina Rubio. “No había mucha variedad para elegir, pero fue suficiente para empezar a cantar”, cuenta entre risas.
A los 12 años llegó el descubrimiento de los ballets folclóricos. Allí confluyeron dos intereses que ya la atravesaban: la música y la moda. “Me enamoré de un ballet del barrio porque vestían todos iguales. Hubo tironeos familiares por romper con la estructura tradicional, pero logré que me llevaran. Ahí empezó una carrera cultural”, explica. En ese espacio conoció la militancia cultural: el trabajo en equipo, la organización comunitaria y el arte como herramienta para construir un hábitat mejor.
A los 17 años conoció al padre de sus hijos, músico, quien junto a un grupo de amigos la alentó a animarse a cantar en público. Las primeras peñas marcaron ese inicio. Tras el nacimiento de su hijo, a los 19, dejó el baile para dedicarse a la maternidad, y en la quietud del hogar comenzó a explorar su voz con mayor profundidad. La pandemia fue un punto de inflexión: aprendió a tocar la guitarra casi por necesidad. “Si no, tenía que volver al karaoke. Fue un viaje de ida: no me pude sacar más la guitarra del hombro”, confiesa.
El camino que siguió en Morón
En 2022 tomó una de las decisiones más importantes de su vida: mudarse a Morón para estudiar música y asumir ese camino como un proyecto vital. Allí conoció al compositor y gestor cultural Juan Pablo Galeano, quien fortaleció su confianza para dar un paso más: ponerle música a lo que siempre había escrito. “Escribir como terapia me acompañó toda la vida. Componer canciones implicaba asumir una responsabilidad distinta”, reflexiona.
En Morón llegaron también sus primeras grabaciones como solista. Así nacieron Cenizas, tema propio junto a Galeano —con videoclip grabado en el patio del Indio Froilán— y Brujerías, de Seba Quemadolatria, ambos disponibles en plataformas digitales. Además, grabó El de fuego junto a Kike Oyola y participó de sesiones en vivo para VKR Music y Almas de mi pago.
“El proyecto sigue firme gracias a les amigues y a la familia que bancan este sueño de vivir con mis hijos siendo quien soy y haciendo el arte que tengo dentro”, resume La China sobre un camino que continúa aprendiendo y construyendo. En Hurlingham, desde hace dos años, forma parte de la Peña del Galpón, un encuentro folclórico autogestivo que se realiza en El Galpón de Hurlingham y por el que ya pasaron numerosos artistas.
Su militancia cultural también se expresa en la comunicación: actualmente conduce el programa de difusión musical Almas de mi pago, tras haber integrado otros espacios radiales como Entre mate y mate folclore y Sinfonía silvestre.
Este viernes 2 de enero, La China López se presentará junto a otras artistas en el certamen Compositoras, donde mujeres y diversidades creadoras de chacareras y vidalas competirán en el Nodo Tecnológico de La Banda. Las obras ganadoras subirán luego al escenario del Festival Nacional de la Chacarera, este viernes y sábado en Plaza Añoranzas. El domingo 4, en tanto, recibirá el año cantando en el patio del Indio Froilán, una tradición que convoca cada fin de semana a santiagueños y turistas.
Entre las proyecciones próximas aparece Cosquín como una parada obligada durante el festival mayor del folclore argentino, con presentaciones previstas en peñas y espectáculos callejeros. En el plano discográfico, se encuentra finalizando la mezcla y masterización de dos composiciones propias y planifica la grabación de un videoclip en esa ciudad. También prepara una sesión criolla en La Guarida Session, con un tango y dos valses.
“Para abril de 2026 estoy planificando Galpón B, mi primer show como solista, con bailarines, puesta teatral, audiovisuales y temas propios”, adelanta a Terraviva. Una nueva etapa en una trayectoria que sigue creciendo desde la autogestión, la militancia cultural y la convicción de que el arte es, también, una forma de vida.







